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El hogar ideal para vivir un confinamiento

Este año 2.020 ha revolucionado nuestra forma de entender la vivienda y todo lo que la rodea. Antes, cuando una persona se predisponía a buscar un piso o casa para comprar como primera vivienda, solía fijarse en que estuviera cerca del trabajo, de servicios como supermercados, centros médicos y colegios.


Pero ahora, después de haber viviendo más de 90 días confinados, aunque desde el 2 de mayo pudiéramos comenzar a salir a pasear, ¿qué es lo que destaca un español que está en plena búsqueda de su vivienda?

Las medidas de confinamiento que hemos vivido esta primavera, nos han enseñado a valorar los aspectos realmente importantes de una casa y a entender que son mucho más que cuatro paredes.

Los hogares son lugares donde podemos, además de ver la televisión, comer o dormir, trabajar a distancia como si estuviéramos en la propia oficina o estudiáramos de forma online bajo las directrices de un profesor.

En España encontramos viviendas de menos de 60 metros cuadrados, entre 60 y 75 metros cuadrados, entre 75 y 90 metros cuadrados, entre 90 y 105 metros cuadrados y de más de 105 metros cuadrados. Por nuestro clima, al contrario que nuestros vecinos de Europa del norte, estamos acostumbrados a hacer más actividades en la calle y a alargar el día, por lo que solemos pasar menos tiempo en casa que ellos.

Hemos puesto por delante otros aspectos, como la calidad de las edificaciones, antes de ciertos aspectos inmateriales como la calidad del entorno donde están ubicadas las casas, los espacios exteriores, la iluminación o la orientación.

La vida en casa durante la cuarentena

Pero, ¿cuentan todas las casas, donde viven tres personas o más, con espacios individuales para cada uno de ellos? Durante este confinamiento, hemos visto transformados los salones en verdaderas oficinas de trabajo donde reinaban las pantallas de ordenador, las impresoras y los archivadores. Las salitas o cuartos de la colada se han convertido en aulas provisionales, con los estuches, libros y materiales de los más pequeños.

Esto ha hecho a los españoles cambiar su forma de entender los hogares, ver otras necesidades que hasta el momento no habíamos contemplado, como es el hecho de disponer de zonas diferenciadas que puedan ser utilizadas como despachos o zonas de estudio.

Por suerte, no todo ha sido trabajar, también hemos aprendido a hacer todo tipo de repostería, manualidades y picnics como si estuviéramos al aire libre. Pero, ¿cuántas viviendas cuentan con espacios exteriores para tal fin? Muchas familias se han visto atrapadas en casas interiores, sin balcón, mirador o galería donde poder disfrutar de ese ansiado rayo de sol.

¿Qué buscan ahora los españoles que van a comprar su primera vivienda o una segunda para disfrutar del verano?

Espacio exterior es la característica principal. Todos los que durante el confinamiento han podido disfrutar de tiempo al aire libre, donde cuidar y ver crecer sus plantas, brindar con los amigos por vídeo llamada a la hora del aperitivo, hacer deporte o simplemente recibir la dosis de vitamina D, más directa y natural, tan necesaria para todos, han llevado una mejor cuarentena.

Distintos estudios han revelado que muchas personas han sentido ansiedad, estrés, claustrofobia, trastornos del sueño y/o del hambre. Pero, los que han podido sentir el aire directo mediante un balcón, terraza o ático han sufrido en menor proporción estos efectos negativos.

Otro punto indispensable en la lista de requisitos es el espacio para todos, donde cada persona pueda tener su propia estancia para trabajar o estudiar, además de intimidad, para desconectar y pasar un rato en soledad.

Y, hay aspectos que no se van a descuidar como antes podía llegar a ocurrir. Todos queremos hacer de nuestro hogar, un lugar cómodo, apacible, que nos aporte el mayor confort, en el que sintamos que lo tenemos todo o casi todo. Por ello, los nuevos adquirentes de una vivienda, van a destinar un mayor presupuesto a la decoración tanto de las zonas comunes, como en los dormitorios y las áreas exteriores.

Cualquier zona de espacio al aire libre va a ser bien recibida. Un jardín vertical en un balcón pequeño, una zona comunitaria de libre uso en la azota del edificio, un ático, terraza o una galería con vistas directas a la calle.

Los jardines verticales, o muros vegetales, son una expresión arquitectónica que además aportan propiedades termo reguladoras puesto que protegen y aíslan a las viviendas de calor y del frío extremo. Además aportan distintas propiedades plásticas y estéticas, gracias al juego de colores y dimensiones, además de cualidades sensoriales y climáticas.

Características esenciales de las segundas viviendas

Muchas personas están pensando en adquirir una segunda vivienda que presente unas características distintas a la principal, donde poder tele trabajar, estudiar y disfrutar de un espacio al aire libre.

Más de seis millones de hogares españoles cuentan con una segunda residencia, según las estadísticas de DonPiso, lo que demuestra el gran interés y la apuesta por este tipo de viviendas. Gran mayoría la buscará para disfrutar de la temporada estival, con piscina, áreas comunes y pistas para practicar deporte, pero también la buscarán para, si llegado el momento hubiera un segundo confinamiento, pasarlo allí.